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Qué hacer en Osaka en dos días

Osaka es una mega urbe japonesa que hay que visitar en un primer viaje a Japón. En esta entrada os explicamos qué hicimos en dos días.

Osaka no deja indiferente. Nada más llegar a la estación de tren te das cuenta de las dimensiones de la ciudad. Nosotros llegamos a Osaka desde Kyoto en shinkansen. Nuestro hotel estaba situado cerca de la estación de Osaka. La estación está llena de pasajes subterráneos en los que cuesta orientarse cuando llegas por primera vez. Solo conseguir salir de la estación y orientarnos para ir a nuestro hotel costó lo suyo. En este artículo os cuento lo que hicimos durante dos días y medio en la capital de Kansai.

Nos alojamos en Umeda y como llegamos a medio día decidimos quedarnos en esta zona de la ciudad el primer día. Umeda es el distrito comercial y de negocios por excelencia de la ciudad. La zona próxima a la estación de Osaka está repleta de centros comerciales. Nuestra primera parada fue la noria roja Hep Five, que sobresale de los rascacielos de Umeda.

Por la tarde caminamos hasta el Sky Umeda Building, para ver la puesta de sol desde el mirador. Este edificio tan característico, con sus dos torres unidas por un observatorio flotante, ofrece una panorámica de 360 grados de la ciudad iluminada. Es el lugar perfecto para entender las dimensiones de Osaka y ver cómo se extiende hasta el horizonte.

Al día siguiente nos dirigimos a la zona del puerto para visitar el Kaiyukan, uno de los acuarios más impresionantes de Asia. El recorrido te lleva en espiral desde la superficie hasta las profundidades, pasando por diferentes ecosistemas del Pacífico. La zona más impactante del museo es el gran acuario con tiburones ballena, las mantas y medusas. Los niños se quedan hipnóticas mirando los peces de esta zona.

Después de la visita, comimos en el centro comercial de Tempozan, que está justo al lado del acuario. Tiene una gran variedad de restaurantes con vistas al puerto, perfecto para reponer fuerzas antes de continuar la aventura.

La tarde la pasamos en Dōtonbori. Este barrio no tiene nada que ver con el de Umeda. Los carteles luminosos gigantes, el famoso Glico Running Man, los canales, el olor de los takoyaki y el okonomiyaki. En Dotombori hay que probar la comida callejera. Al atardecer había mucha gente.

El último fuimos al Castillo de Osaka, uno de los castillos más famosos de Japón. Rodeado de un parque inmenso y un foso impresionante, el castillo te transporta al Japón feudal, a pesar de estar rodeado de rascacielos modernos. No obstante, he de comentar que habiendo visitado Himeji, el castillo de Osaka no me impresionó tanto.

Si tenéis más tiempo, hay otros puntos con vistas fantásticas de la ciudad: la Torre Tsutenkaku en el barrio de Shinsekai, un barrio retro y auténtico o la noria del Don Quijote en Dōtonbori, para ver el barrio desde otra perspectiva.

Al día siguiente nos dirigimos al aeropuerto de Itami para volar hasta Sapporo, la capital de Hokkaido.

Si tuviera que resumir nuestra visita a Osaka, os diría que se trata de una ciudad que hay que vivir con los cinco sentidos. Sin duda es la ciudad donde comimos mejor en nuestro viaje a Japón. Hay restaurantes de todo tipo por todas partes. Es sin duda, una parada imprescindible en cualquier viaje por Japón.

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