Pollença es un pueblo situado en el norte de Mallorca, tocando a la Serra de Tramuntana y muy cerca del cabo de Formentor. En este artículo os explicamos que hacer allí.
1. Visitar el pueblo de Pollença#
Aunque su nombre viene de la Pollentia romana, una ciudad que estaba más cerca de Alcúdia, con el tiempo los habitantes de la zona adoptaron el nombre y fundaron el núcleo actual en el siglo XIII, tras la conquista cristiana de Mallorca.
En nuestro recorrido, partimos de la plaza mayor de Pollença, rodeada de bares con terrazas donde siempre hay gente disfrutando del ambiente. Desde allí subimos las famosas escaleras del Calvari, con sus 365 peldaños que llevan a una pequeña capilla y a unas vistas espectaculares del pueblo y las montañas. Después bajamos y caminamos para ver el puente romano.



2. Camí de Cala Bóquer#
Una de las joyas menos conocidas del municipio es Cala Bóquer, una pequeña playa virgen cerca de Pollença a la que solo se puede llegar caminando.
El inicio de la ruta se encuentra en las coordenadas GPS: 39.91287, 3.083993 (está situado en la avenida de Bocchoris, cerca del puerto de Pollença).
La ruta es de 3 km desde Pollença hasta la cala y se tardan entre 45 minutos y una hora (ida). Este recorrido atraviesa un impresionante valle montañoso, con vistas espectaculares y acaba en el mar.
Empezamos subiendo por un camino de piedra hasta llegar a la barrera que nos da acceso a las casas de Bóquer, construidas en el siglo XVII. A continuación, seguimos caminando por un desfiladero, hasta que la garganta se ensancha y encontremos el valle de Bóquer.
Una vez allí, un panel informativo nos avisa de que en esa zona existió el poblado talayótico de Bocchoris (1000 a.c.) del que se pueden ver los restos desde el camino. Seguimos caminando por una pista de tierra y piedras hasta divisar el mar. Este tramo que atraviesa el valle es bastante plano y no presenta ningua dificultad. Al llegar a la costa, debemos bajar a la cala, haremos el descenso por un terreno rocoso y empinado. En este tramos existen numerosos caminos que bajan hasta el mar. La playa es una mezcla de arena y guijarros y seguramente allí nos encontraremos con las emblemáticas cabras mallorquinas.
A tener en cuenta:
No hay sombra en el recorrido y el terreno es rocoso y resbaladizo. Necesario llevar calzado adecuado. No hay servicios como chiringuitos o baños, por lo que es necesario llevar provisiones como agua.



3. Subida al Puig de Maria#
Es una excursión algo dura para niños pequeños puesto que para subir a la cima del puig hay que cubrir unos 300 metros de desnivel. No obstante, una vez en la cima las vistas son espectaculares.
El ascenso al Puig de Maria comienza en el punto kilométrico 51.9 de la carretera Ma-2200, pegado a la entrada de Pollença. Existe un único camino por lo que no tiene pérdida, además de existir varios indicadores de madera. Se puede aparcar por la zona con cierta facilidad, incluso el Parking público no queda excesivamente lejos del inicio del camino.
La primera parte del camino es por carretera, hasta llegar a un punto donde se pasa a camino de piedra y la subida es más empinada. Parte del camino trascurre por un bosque en encinas.
Al llegar a la cima encontraremos un santuario que alberga una imagen de la Virgen del Puig. Fue construido en 1348, que posteriormente se convirtió en refugio espiritual durante la Peste Negra y más tarde un monasterio femenino bajo la regla de San Agustín. Además, el recinto conserva estructuras como murallas defensivas y una torre, que servían para avistar piratas.
Desde allí se divisa Pollença, las bahías de Alcudia y Pollença así como la Serra de Tramuntana.


4. Cabo de Formentor#
El Cabo de Formentor es uno de los rincones más espectaculares de Mallorca. Está situado en el norte de la isla, y para llegar al final del cabo, donde está el faro, tenemos que seguir una carretera de curvas por la Serra de Tramuntana. Esta carretera está cerrada a los vehículos privados desde hace tiempo en verano.
Tras el primer ascenso llegaremos al mirador de Es Colomer. Desde este punto tienes una vista increíble del acantilado y del mar. Hay aparcamiento junto al mirador. Siguiendo la carretera bajaremos hasta la playa de Formentor, Una playa tranquila de aguas claras y rodeada de pinos.
Continuando el camino hacia el faro podemos parar junto a la carretera para caminar hasta Cala Murta, una cala más escondida. Para acabar llegaremos al faro, el final de la ruta. El faro está en lo alto del cabo, rodeado de acantilados y vistas impresionantes del mar.


5. Coves Blanques#
El camino de ses Coves Blanques fue construido entre 1940 y 1942, durante la posguerra, por prisioneros republicanos de diferentes frentes peninsulares. En el campo de concentración de Coves Blanques llegaron a trabajar simultáneamente hasta 179 personas.
El objetivo era abrir el camino hasta la punta de Coves Blanques donde se tenía que emplazar una batería de costa que finalmente no se llegó a colocar.
Este campo fue uno de los tres que se emplazaron en el municipio de Pollença, junto con el del Port de Pollença y el de Albercuix. Los prisioneros del campo del Port de Pollença (1937-1939) hicieron la carretera de la bahía que une el Port de Pollença con Alcúdia, y los de Albercuix (1937-1941) construyeron la que va de la Creueta de Formentor a la Talaia de Albercuix, donde se instaló una batería antiaérea para defender la base de hidroaviones.
El recorrido comienza por un camino de tierra que cruza un pinar frondoso. A los cinco minutos se llega a un portillo que tiene a su derecha un monumento en memoria de los prisioneros republicanos que construyeron el camino de ses Coves Blanques. Este camino de piedra tiene un trazado y unos márgenes muy bien hechos que ayudan a superar, con una pendiente suave, todos los obstáculos del relieve accidentado de la zona.
Después de unos 35 minutos de camino, pasando algunos puentes y abrevaderos, se llega al final, donde hay una profunda excavación en la roca donde se tenía que colocar una unidad de artillería. Durante la caminata se pueden ver vistas hacia Cala Sant Vicente, los acantilados de la sierra del Cavall Bernat y el islote del Colomer.
Cuando termina el camino se puede hacer una pequeña ascensión de unos 10-15 minutos, para contemplar una panorámica de la parte noroeste de la costa mallorquina, con vistas a la punta Galera y el puig de l’Àguila. Este tramo final del recorrido, justo después de la cova blanca, asciende por un sendero más estrecho.


