En esta entrada resumimos un viaje que realizamos con nuestro primer hijo cuando tenía 18 meses. Buscábamos un lugar para viajar en nuestro verano (hemisferio norte) donde no hiciera mucho calor. Se nos ocurrió viajar al Tirol austriaco, una bonita región situada al oeste de Austria, rodeada de montañas. Allí pasamos unos días muy tranquilos sin aglomeraciones y en contacto con una naturaleza espectacular. A continuación resumimos los lugares que visitamos.
Los cuentos están presentes en nuestra rutina diaria desde que los niños eran muy pequeñitos. Una de las temáticas imprescindibles para nosotros son cuentos que estimulen en los niños su curiosidad por conocer otros lugares, es decir, cuentos relacionados con los viajes.
Por ello en esta entrada presentamos algunos de los cuentos que leemos a los niños relacionados con la temática viajera.
El Atlas más divertido del mundo explica la historia de una ratita llamada Rita que tiene que llegar a la Antártida, donde vive su primo Ramón que es científico, para llevarle unos quesitos. Pero por el camino decide visitar el mundo, con lo que se entretiene un poco. Se trata por tanto de un atlas donde los más pequeños pueden aprender los nombres de los países de los 5 continentes y otras muchas cosas interesantes. Por ejemplo, en el caso del continente europeo el cuento explica que en los Alpes crece la flor del Edelweiss, que en Parías está la famosa Torre Eiffel y en Roma el Coliseo. También explica que en Europa hay campos de Tulipanes y de Lavanda. La historia que lo vehicula todo son las vivencias de la ratita Rita en los 5 continentes. Finalmente, Rita llega a la Antártida donde se encuentra con su primo. El cuento presenta un juego de memoria inspirado en viajes y páginas con solapas que presentan preguntas sobre las vivencias de Rita. A los niños les gusta mucho jugar a adivinar donde está un país concreto. Uno dice un nombre de un país y el otro debe buscar en el mapa donde está dicho país. También jugamos a adivinar las respuestas de las preguntas que aparecen en las solapas.
Hace ya bastantes años viajamos a la India del sur con un grupo de amigos. Ellos se encargaron de organizar un viaje de 23 días con una agencia de viajes local. Recuerdo nuestra llegada a Bombay, al hotel después de pasar parte de la noche en un avión, con el cansancio de haber tenido que hacer un vuelo con escalas y de no haber dormido casi nada en el avión. En el hotel nos encontramos con nuestro guía local que nos dice: “bueno podéis ir a vuestra habitación para cambiaros y ducharos. Nos vemos en el vestíbulo del hotel dentro de una hora”. Marc y yo pensamos, ¿Cómo? Sólo una hora, ¿no vamos a descansar después de haber pasado una noche sin dormir? Y uno de nuestros amigos del grupo nos contestó: “hay que aprovechar el viaje, que aquí ya no volveremos. Sólo vamos a estar dos días en esta ciudad”.
Planteamos este viaje como una salida de una semana en coche desde Cataluña. Y para evitar la temporada alta del verano, realizamos este viaje en primavera. El objetivo del viaje era pasar unos días en la montaña, en contacto con la naturaleza. Escogimos Annecy como base de operaciones, porque es la ciudad que está relativamente cerca de los lugares que pensábamos visitar sin tener que cambiar de alojamiento.
Índice de contenidos # Alojamiento Vídeo sobre Annecy El tiempo Qué hacer en la Alta Saboya Annecy es la capital del departamento de la Alta Saboya. La región de la Saboya está dividida en dos partes. La Alta Saboya y la baja Saboya o simplemente Saboya, cuya capital es Chambéry. La Saboya es una región preciosa de Francia muy próxima a los Alpes. Cerca de Annecy se sitúa el macizo del Montblanc. Con este viaje nos acercamos a las zonas rurales de montaña y descubrimos una naturaleza espectacular. Además, Francia es un país donde existen numerosas actividades de ocio específicas para niños (o que los niños disfrutan enormemente), y la región de la Saboya no es una excepción. Algunos ejemplos son: pasear por la garganta de Fier, ir en barco/pedal por el lago de Annecy, visitar el parque de ocio Domaine des Planards en Chamonix o pedalear en el velorail de Bugei (cerca de Chambéry).
La primera vez de visité el Valle de Arán hace muchos años he de reconocer que no me gustó. Fui un fin de semana a Vielha en primavera, justo después del deshielo. En el valle predominaba el color marrón, en vez del verde que yo esperaba encontrar, porque la hierba había pasado el largo invierno bajo la nieve. Años después volví en verano y el paisaje que encontré fue espectacular. Descubrí la belleza del valle. Así que volvimos diversos veranos. Íbamos esencialmente a hacer excursiones a pie y nos alojábamos en una vieja Borda que tenía la familia de Marc. Cuando nació nuestro hijo mayor volvimos durante tres veranos seguidos de nuevo para hacer trekking, pero esta vez llevando a nuestro hijo en la mochila.
La idea de este viaje surgió en 2008 tras volver de Uzbekistán y Kirgiztán. Esta vez nos quedaríamos en Europa. Yo había oído hablar de la belleza de los Alpes eslovenos, pero también quería visitar la región de Istria, en el norte de Croacia, concretamente las ciudades fundadas por los venecianos. Así comenzó la idea de este viaje.
Investigando un poco más, nos gustaron mucho las fotos que vimos del Parque Nacional de los Lagos de Plitvize, así que también lo incluimos en nuestra ruta. El inicio y final de nuestra ruta iba a ser el aeropuerto de Marco Polo en Venecia. Hablamos de nuestro viaje con algunos amigos, que se interesaron y quisieron venir, por lo que un viaje que iba a ser para 3 personas se convirtió en un viaje para 6. Ninguno de nuestros amigos había estado antes en Venecia (Marc y yo la hemos visitado en numerosas ocasiones y de hecho nos casamos allí), y aunque era verano (la peor época para visitar la ciudad de la laguna en mi opinión), pensé que era una pena no pasar un par de días en Venecia. Así que también incluimos la ciudad de la laguna en nuestra ruta.
En esta entrada os proponemos una excursión a Sóller, un bonito pueblo de Mallorca situado en la Serra de Tramuntana y a los jardines de Alfabia, que están muy cerquita de Sóller. La excursión que hicimos con nuestros hijos pequeños fue desde Palma en el famoso “tren de Sóller”, un antiguo ferrocarril de vía estrecha que fue inaugurado en 1912.
Nuestra excursión empieza en la estación del tren de Sóller en la Plaza de España de Palma. Es un día caluroso de agosto. Con mi marido acordamos, que él se irá en coche a Sóller y nosotros tomaríamos el tren. Así, una vez en Soller, iríamos en tranvía hasta el puerto de Sóller, volveríamos a Sóller para recoger nuestro coche para visitar los jardines de Alfabia. Y dicho y hecho, nos montamos en el tren y salimos de Palma en dirección a Sóller. Podéis encontrar información sobre horarios y precios del tren en este enlace.
Uno de los típicos viajes que muchas familias escogen cuando los niños son pequeños es viajar a alguna de las islas Baleares. En esta entrada hablaremos de actividades que hacer con niños pequeños en la costa este de Mallorca. La costa este de Mallorca es una zona que conozco bien, puesto que es donde yo crecí y viví hasta que me trasladé a Catalunya con 18 años. Allí volvemos varias veces al año a visitar a mi familia y esta vez he querido aprovechar para proponer una serie de salidas con niños por una zona que no es tan popular como la Serra de Tramuntana o las cercanías de Palma.
Desde Alsacia y de camino hacia casa, a Catalunya, pasamos un día y medio en Chambery. Habíamos escogido esta ciudad porque además de visitar su centro histórico, nos permitía hacer escapadas como visitar Annecy y su lago o bien ir a Bugey a probar el velo rail. Y porque está más o menos a mitad de camino entre Alsacia y Catalunya.
Pasamos un día y medio alojados en el Aparthotel kyriad Chambery Centre. Llegamos a Chambery por la tarde. Esa primera tarde la dedicamos a pasear por el centro de Chambery. El centro de la ciudad consta de muchas calles peatonales. Era sábado por la tarde, de agosto, por lo que no había mucha gente en la ciudad.
En esta entrada resumimos nuestras experiencias en nuestras visitas a la ciudad de los canales y lo que hicimos con nuestro hijo pequeño.
Tabla de contenidos # Cuando visitar Venecia Cuantos días necesito para visitar Venecia Cómo ir del aeropuerto a Venecia Donde alojarse en Venecia Cómo desplazarse en Venecia Cómo llegar a Venecia Qué hacer y qué ver en Venecia 1. ¿Cuando viajar a Venecia? # Recomendamos viajar a la ciudad de los canales en temporada baja. Por ejemplo, en los meses de noviembre, febrero (después del Carnaval, porque durante el Carnaval los precios del alojamiento son muy caros) o en marzo. A ser posible durante la semana. Hay que evitar fechas como Navidad, Semana Santa y los meses de julio y agosto. ¿Por qué? En primer lugar, porque alojarse en Venecia es caro y aún lo es más si buscamos fechas señaladas o verano. Y, en segundo lugar, porque viajando en temporada baja y entre semana no hay tanta gente y se puede pasear tranquilamente por la ciudad. También se pueden visitar monumentos tan emblemáticos como la basílica de San Marco o el Palacio Ducal sin hacer colas para entrar. El inconveniente de viajar en invierno, por ejemplo, es que los días son fríos y muy húmedos. Si tenéis la mala suerte de que no luzca el sol, el frío húmedo te cala los huesos. El segundo inconveniente, es que los días son más cortos y la mayoría de los monumentos cierran a primera hora de la tarde. En este caso, hay que planificar visitas por la mañana.
En esta segunda entrada vamos a resumir las visitas que hicimos por algunos de los pueblos más pintorescos de Alsacia. Desde nuestro centro de operaciones en Dambach la Ville, visitamos Ribeauville, Riquewihr, Colmar, el castillo de Haut-Koenigsbourg, Sélestat y por supuesto Dambach la Ville.
Ribeauville # Ribeauville es un pueblo pequeño que se puede recorrer fácilmente con niños pequeños a pie. Está situado la ladera de una montaña y rodeado por viñedos. Hay tres castillos que lo coronan, en tres de las montañas próximas al pueblo. Se puede subir a las ruinas de los castillos caminando y observar los fantásticos paisajes de Alsacia desde lo alto. Ribeauville mantiene parte de sus murallas y diversas torres. A la entrada del pueblo, hay diversos aparcamientos de pago. La calle principal de Ribeauville, conocida como la Grand Rue, es la calle más concurrida. A ambos lados de la calle se suceden casas típicas de madera pintadas con colores diferentes. En la planta baja, comercios diversos, decorados con flores la flanquean. Para quien no quiera caminar, un pequeño tren panorámico, permite hacer una visita al pueblo y sus alrededores.
Información de viaje realizado en verano de 2007.
A primera hora de la mañana cogimos un vuelo de la compañía China Eastern con destino a Dali (precio: 60 euros). El vuelo duró unos 30 minutos y desde el avión supimos que nos aproximábamos a Dali al contemplar el lago Erhai, uno de los lagos alpinos más grandes de Chinasituado a casi 2000 metros de altura.
Los alrededores del lago Erhai cuentan con diversos pueblos y pequeñas ciudades donde vive la gente de la minoría Bai (Bai significa blanco en mandarín), una de las minorías étnicas del Yunnan. Los Bai, también llamados “Baizi” o “Baini”, representan casi el 50 por ciento de la población de Dali. Se trata de un pueblo muy antiguo que ha vivido en los alrededores del lago Erhai desde hace muchas generaciones. Se dice que sus antepasados han habitados estas tierras desde hace más de 3000 años. Durante la dinastía Tang los Bai se organizaron, con éxito, para luchar contra el ejército imperial y tras su victoria establecieron el reino Nanzhao, que tuvo gran influencia en el sudeste asiático.